Opinión

Observatorio de Biodiversidad y Valoración de Capital Natural

Peter Hartmann, director CODEFF Aisén, Presidente Agrupación Aisén Reserva de Vida.

Nos encontrábamos discurriendo en que escribir y pensando en difundir partes de nuestro informe “Salmoneras en Áreas Protegidas de Aisén”, cuando nos llegó un afiche de “BIOAYSÉN” con una “invitación lanzamiento Bienes Públicos de Corfo “Observatorio de Biodiversidad y Valorización de Capital Natural de Aysén”, una iniciativa de la Fundación Chile Circular, CORFO Aysén y Consejo del Salmón.

Evidentemente nuestra reacción y de varios más, fue de ¡plop! ¿Como es que los peores enemigos de la biodiversidad, ocupantes, contaminantes y destructores de áreas protegidas y bienes públicos, ahora se las dan de salvadores de la biodiversidad?  Y como ese título, estando los salmoneros de por medio, es apropiativo y tergiversador, mas vale leer el resto. Y ahí dice que se trata de un “proyecto de “Observatorio de Biodiversidad y Valorización de Capital Natural de Aysén” que busca desarrollar un modelo que impulse la valorización del capital natural de terrenos de alta biodiversidad de la región, a través de un modelo de pagos por servicios ecosistémicos que haga posible la conservación y restauración efectiva de sus ecosistemas, únicos para Chile y el planeta”.  Lenguaje rebuscado un tanto de ingeniero comercial, pero hasta ahí, a primera vista, aún podría pasar.

A eso, este tipo de proyectos, suele dedicarse y es el objetivo de Chile Circular, fundación que se presenta como dedicada al “desarrollo circular, donde el crecimiento venga de la mano del bienestar de los ecosistemas nativos del planeta”. En cuanto a Corfo, es el financista del proyecto y los salmoneros, el mandante. Ahora, si esta es una iniciativa para educar a los salmoneros sobre la importancia de la biodiversidad y los bienes públicos y terminen con su comportamiento invasivo y destructivo de esos bienes y vida y al menos entiendan que deben salirse de las áreas protegidas (bienes públicos destinados a proteger o conservar la biodiversidad) ¡fantástico! Pero, nos tememos, aún falta harto para llegar a eso. En cuanto a Corfo, esta suele apañar y financiar a una industria que cuenta con recursos multimillonarios, cuando en el litoral de Chiloé, Palena, Aisén y Magallanes precisamente hace falta innovar en la valorización y ocuparse de como regenerar sus excepcionales ecosistemas marinos y áreas protegidas con otras alternativas, como podría ser un turismo de observación y educación ambiental (unos minicruceros regionales), en conjunto con los pueblos originarios (que pueden aportar la parte cultural). Y/o innovar, organizar la pesca artesanal regenerativa, habitante de ese litoral y alimentar mejor (mas sano y a menor costo) a los aiseninos.  Años atrás hubo alguna iniciativa en esto, que por desgracia fracaso en manos de dirigentes y asesores corruptos.

En cuanto a los salmoneros metidos en esto, conociéndolos, sospechamos que su interés en este proyecto es apropiarse de lenguaje, iniciativas e ideas ajenas y el marketing,  tal como lo han estado haciendo en otros campos o temas y blanquear, en este caso enverdecer, su imagen. ¿Convertirse en héroes ecológicos restaurando algún terrenito?  Así es como ya los vemos siendo “sustentables”, “orgánicos”, “ambientalistas”, “tener nada contra los pueblos originarios”, “impulsar el desarrollo regional y local”, con “producción limpia”, dárselas de “patriotas”, “salvando la alimentación mundial”, cuando la realidad muestra todo lo contrario. Por algo este proyecto es con el “capital natural de terrenos de alta biodiversidad” y no de ecosistemas marinos de una biodiversidad que suelen ningunear. ¡Eso, “su territorio” si que no se toca!

*Imagen: el peculiar cuidado de la biodiversidad de las salmoneras

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